
Quien avisa no es traidor... antes de nada me gustaría decir que es un artículo un poco alocado, un poco macabro y un poco agridulce para las personas que no compartan mi opinión. Es cierto que no puedo generalizar porque dentro de la iglesia existen personas maravillosas, pero hablo por experiencias vividas o contadas por gente próxima a mi y a grosso modo me gustaría compartirlas con todos vosotros.
Desde que yo era un niño pequeño, he crecido bajo los parámetros de la religión católica, he aprendido que una pareja está formada por un chico y una chica, he aprendido el concepto de buen compañero y generosidad, he aprendido que el sexo se hace con la persona que querrás para toda tu vida, he aprendido a ser tolerante con las personas que me rodean, he aprendido a que ir vestido con un pantalón corto o una camiseta de tirantes es provocar...
Iba creciendo, y con los años lo hacían también mis valores. Me preguntaba el porque de tantas injusticias, incluso iba a misa algún domingo que otro para rezar! Pero ya no era lo mismo que antes. Fue la misma vida quien me enseño que aquello que había aprendido años atrás era todo una farsa! Y ahora me pregunto... ¿Verdaderamente lo que nos están inculcando eres tú, Dios?. No me fío de la iglesia, creo que están dando una imagen equivocada de ti... tú sobre todos los medios predicas la felicidad, la iglesia corta nuestras alas condenándonos al infierno si vivimos un vida, para ellos, de pecado. Quiero ser feliz a mi manera, sin dañar a nadie, pero haciendo lo que verdaderamente me gusta.
Y ahora ha llegado el punto en el que me toca hablar a mi. Empezaré peinando a mi querida “casa de Dios”. Siento decirles que dos personas del mismo sexo pueden ser felices juntas y no por ello han de dejar de creer en un ser superior que cuando llegue su hora las ampare y las proteja con amor. Ustedes son un reflejo de lo repugnante y miserable y deseo con todas mis fuerzas que se les acabe ya el veneno de sus palabras porque sino será la misma sociedad tarde o temprano quien de una patada romperá en pedazos el espejo. Estoy harto de oír que han encontrado un potaje milagroso para curar la “enfermedad”... ¡hay cuanto les queda por aprender...!
En segundo lugar encontraremos a aquellas monjas tiernas y entrañables que bajo ese habito oscuro y misterioso esconden la gran personalidad de mala persona que están acostumbradas a mostrar. Predican muchos conceptos del bien vivir, luego en el momento de la verdad te dan por el culo! Repelentes, antisociables, discriminatorias...¿De que vais? Dejar vivir felices a los demás y llevar esa frustración en secreto junto a vosotras mismas.
Siento deciros que nos gusta el sexo! Y mucho! ¿qué hay de malo?. Estoy a favor del buen sexo, ese con el que se utilizan métodos como el condón que tanto amáis! A veces me planteo si preferís que tengamos algún tipo de susto por no utilizarlo. ¿ Realmente queréis lo mejor para nosotros?
Eso sí, una cosa que verdaderamente he aprendido es a no llevar ropa “provocativa” en ningún acto religioso. Paso de que un gran hijo de puta abuse de mi. Haga quitar la ropa a los niños ,porque sino Dios se enfada, para tocarse mientras la infancia de pobres criaturas queda atrás por un acto ,esta vez sí, de enfermedad mental!
Nos tacháis de locos por actos que hacemos, por cosas que sentimos y por cosas que decimos, pero no olvidéis que seguís unos pilares idénticos: a Jesús también lo acusaron de loco porque predicaba conceptos que no eran entendidos por nadie de su tiempo. ¿ Qué haríamos ahora si encontramos a alguien que dice que es el Mesías, que nos viene a salvar?. Respondo por vosotros: lo ignoraríamos. ¿Porqué lo acusaban de loco si predicaba el amor por encima del odio?,¿Por ser diferente? Pues aceptarlo al igual que lo habéis hecho con Jesús, somos diferentes, y apoyarnos y darnos todo el cariño que podáis, porque os guste o no, somos el futuro!
Creo en ti Dios! Cambia todo esto!
URI



